¿Emprender con mi pareja?

¿Emprender con mi pareja?

¿Emprender con mi pareja?

Hoy en día, con el auge de las empresas emergentes, negocios independientes, así como demás tipos de emprendimientos, conseguir un socio o compañero que cuente con la misma visión que tú y los mismos objetivos, es sumamente complicad. Ante esto, la solución por la que muchos han optado, es emprender un negocio junto a su pareja sentimental o su conyugue.

Existe una gran interrogante en mucha gente, respecto a si compartir el trabajo con una relación sentimental es algo viable y sano. Hay especialistas que dicen que si bien puede ser un ahorro en traslados al trabajo (Viajando juntos en coche), no se puede ni se debe generalizar este tipo de emprendimientos.

Cada una de las parejas tiene una comunicación y relación diferente. Así que deben saber manejar sus emociones con respecto a su vida cotidiana y su trabajo. Además de saber trazar una línea muy delgada entre el ámbito amoroso y el profesional.

Ventajas

Uno de los aspectos positivos de este tipo de emprendimiento, es el factor de la confianza, ya que las personas, al tener una relación sentimental con alguien más, por ende confían en esa persona. De ese modo, en el terreno de los negocios existe un apoyo garantizado y una buena fe para emprender un proyecto laboral uno al lado del otro.

Además de la confianza, otro punto a favor de estas empresas, es la semejanza de los objetivos u objetivos compartidos. El rumbo de negocio, las decisiones a tomar, etc. Se deciden en conjunto y ambos están en la misma sintonía. Si bien tendrán un modo de debatir esto, no serán propuestas u opiniones cerradas, debido a que ambos saben qué quieren de su empresa.

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Desventajas

Ahora analizaremos los contras de este tipo de emprendimiento.

Estas desventajas, comienzan en el momento en el que no definen correctamente la manera en la que abordarán los problemas después de echar a andar la empresa. Todo emprendimiento, sobre todo en sus primeros años, presenta retos; así que si los socios no tienen el cuidado debido, los problemas laborales pueden pasar al ámbito sentimental y viceversa.

Otro factor negativo, es la falta de capacidad para tomar decisiones que impliquen amonestar o llamar la atención de la pareja, o hacer saber algo que se está haciendo mal dentro de la organización.

Sobre todo, debe saberse controlar el tema de no dejar que los problemas laborales crucen al ámbito personal. Este es un factor que puede desencadenar un rompimiento de ambas relaciones (sentimental y laboral) si no se tratan de la forma y momento adecuados.

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